Cómo leer este programa. Está escrito en tres capas. Puede quedarse en la primera o seguir hasta la última.
Capa 1 · Lo esencial. Una clave de escucha y una ficha por obra. Se lee en un par de minutos, antes de que empiece la música.
Capa 2 · Saber más. La historia de cada obra, contada para cualquier oyente. Se abre con el botón «Saber más».
Capa 3 · Estudio crítico. Fuentes, contexto, análisis formal y lectura teológica, con bibliografía verificable. Pensada para leer con calma, después del concierto.
Silencie el móvil y baje el brillo de la pantalla. Este programa no caduca: puede seguir leyéndolo cuando quiera.
Programa
I
Abendlied, op. 69 n.º 3 Josef Rheinberger
II
O nata lux de lumine Thomas Tallis
III
O magnum mysterium Tomás Luis de Victoria
IV
Ave Maria, op. 19b (arreglo coral de Clemente Mata Ruiz) Antonín Dvořák
V
Gabriel's Oboe, de The Mission (arreglo coral de Clemente Mata Ruiz sobre el texto Angele Dei) Ennio Morricone
VI
O bone Iesu (atribuido durante siglos a Palestrina) Marc'Antonio Ingegneri
VII
Crucifixus a 8 Antonio Lotti
VIII
O vos omnes Pau Casals
IX
Mother of God, here I stand John Tavener
X
Pan divino, gracioso Francisco Guerrero
XI
Ubi caritas, op. 10 n.º 1 Maurice Duruflé
XII
Locus iste, WAB 23 Anton Bruckner
XIII
Regina coeli Gregor Aichinger
XIV
Cantate Domino Giuseppe Ottavio Pitoni
Unos 45 minutos de música, sin descanso. Se ruega no aplaudir entre las obras.
Intérpretes y plantilla
Coro mixto a cappella, sin acompañamiento en ninguna de las catorce obras. Algunas dividen el coro hasta en ocho partes, como el Crucifixus de Lotti.
Catorce obras en cuatro lenguas: latín en diez de ellas, alemán en la primera, inglés en la de Tavener y castellano en la de Guerrero. Entre la más antigua y la más reciente median más de cuatro siglos.
Dos piezas no fueron escritas para coro y suenan en arreglos del director: el Ave Maria de Dvořák, compuesto para voz grave y órgano, y la melodía de Gabriel's Oboe, que en origen es instrumental y aquí lleva el texto latino de la oración al ángel custodio.
Nota del director
El título de esta noche es lo que los dos discípulos de Emaús le dicen al desconocido que ha caminado con ellos toda la tarde: mane nobiscum, quoniam advesperascit, «quédate con nosotros, que se hace de noche». Lucas lo sitúa al final de un día largo, cuando ya no queda luz para seguir andando.
Rheinberger puso música a ese versículo siendo estudiante, en la traducción alemana de Lutero, y con esa obra empezamos. El resto del programa sigue el relato.
Los discípulos van hablando de lo que ha pasado en Jerusalén, y el desconocido les explica las Escrituras desde el principio. El programa hace algo parecido y recorre el año cristiano: la luz y la Navidad, con Tallis y Victoria, y después María, con Dvořák. En quinto lugar viene una melodía que Morricone escribió para un oboe solo y que aquí lleva el texto de la oración al ángel custodio. Se le pide a quien camina al lado que ilumine, guarde, rija y gobierne; es lo que el desconocido está haciendo con ellos sin que lo sepan.
Luego llega la Pasión, en tres obras seguidas que ocupan el centro del concierto: Ingegneri, Lotti y Casals. Cuando el coro cante o vos omnes qui transitis per viam, «vosotros, los que pasáis por el camino», piensen en dónde estamos: en un camino, al atardecer, con dos hombres que no entienden lo que han visto. Detrás viene Tavener, con una oración a la Madre de Dios en la que quien reza no pide nada para sí.
Después llega el pan. Lucas dice que lo reconocieron al partirlo, y en ese punto cantamos Pan divino, gracioso, de Guerrero, publicado en Venecia en 1589.
Lo que sigue es la vuelta. Los discípulos regresan de noche a Jerusalén, encuentran reunidos a los once y oyen la noticia: el Señor ha resucitado. Por eso el final pasa por Duruflé, que canta a la comunidad reunida; por el Locus iste de Bruckner, que habla de un lugar consagrado; y por la antífona pascual Regina coeli. Cerramos con el salmo que manda cantar un cántico nuevo.
Cantamos en San Nicolás de la Villa, una de las iglesias levantadas en Córdoba a partir de la conquista de 1236. Su torre se alza sobre un alminar islámico y se terminó en 1496; la portada principal es de Hernán Ruiz II. La nave central está cubierta con una armadura de madera sobre tirantes de forja, y una techumbre así devuelve el sonido más seco y más cerca que una bóveda de piedra. Para catorce obras a cappella es una ventaja, porque se oyen las voces de dentro.
Dos precisiones sobre los nombres que aparecen en el programa. El O bone Iesu figura todavía en muchas ediciones como obra de Palestrina: es de Marc'Antonio Ingegneri, y en su ficha se cuenta cómo se deshizo el error. Y el himno a la Madre de Dios es de John Tavener, compositor inglés muerto en 2013, a quien suele confundirse con John Taverner, músico de la época de los Tudor.
Las obras
Abendlied
Josef Gabriel Rheinberger (1839–1901) · Op. 69 n.º 3 · 1855 · fa mayor · seis voces
Clave de escucha. Escuche los primeros acordes. La obra empieza en fa mayor y, casi enseguida, la armonía se oscurece. En dos compases pasa de la luz a la penumbra, que es lo que dice el texto: se hace de noche.
Composición
1855; el autor la revisó antes de publicarla
Primera edición
Berlín, N. Simrock, 1873, en Drei geistliche Gesänge, op. 69
Plantilla
Coro a seis voces (SSATTB) a cappella
Texto
Lc 24,29 en la versión alemana de Lutero, con la forma apocopada Bleib que canta la partitura
Una obra de estudiante
Rheinberger la escribió en 1855, recién terminados sus estudios en Múnich, a partir de una pieza de sus años de alumno. La revisó antes de incluirla en los Drei geistliche Gesänge que Simrock publicó en 1873 como op. 69. Su edición crítica, dentro de las obras completas que publica Carus, recoge las distintas versiones.
El texto
Bleib bei uns, denn es will Abend werden, und der Tag hat sich geneiget: «quédate con nosotros, porque se hace de noche y el día ya ha declinado». Es el versículo de Emaús en la versión de Lutero, que en su Biblia aparece como Bleibe bei uns; Rheinberger canta Bleib. Es el mismo texto que en latín da título a este concierto.
O nata lux de lumine
Thomas Tallis (h. 1505–1585) · Londres, 1575 · cinco voces
Clave de escucha. El coro canta el texto a la vez, como un solo cuerpo, sin entradas escalonadas. Atienda a la frase final, que Tallis repite.
Publicación
Cantiones, quae ab argumento sacrae vocantur, Londres, Thomas Vautrollier, 1575
Plantilla
Coro a cinco voces a cappella
Texto
Himno de laudes de la fiesta de la Transfiguración; Tallis pone música a las dos primeras estrofas
Un libro para una reina
En 1575 Tallis y William Byrd, compañero suyo en la Chapel Royal, publicaron juntos las Cantiones sacrae, dedicadas a Isabel I: diecisiete motetes de cada uno. Ese mismo año la reina les había concedido durante veintiún años el privilegio de imprimir música en Inglaterra, quizá para animarles a publicar el libro. Lo imprimió Thomas Vautrollier, un hugonote emigrado, y se vendía también en la feria de Fráncfort.
Un mal negocio
El libro no alcanzó las ventas esperadas. En 1577 los dos músicos pidieron ayuda a la reina alegando que la edición les había hecho perder dinero y que Tallis era ya anciano. Los ejemplares que circularon fueron a parar sobre todo a manos particulares, que los usaron como música de devoción doméstica.
Luz nacida de la luz
El himno pide a Cristo, «luz nacida de la luz», que acepte las alabanzas y las súplicas de quienes lo invocan. Al comienzo de un concierto que empieza al anochecer, es una invocación a la luz cuando esta se retira.
O magnum mysterium
Tomás Luis de Victoria (1548–1611) · Venecia, 1572 · cuatro voces
Clave de escucha. Hacia la mitad, en las palabras O beata Virgo, la música casi se detiene y baja la voz. Después, el Alleluia cambia a compás ternario y parece echar a andar.
Publicación
Motecta, Venecia, hijos de Antonio Gardano, 1572
Dedicatoria del libro
Cardenal Otto Truchsess von Waldburg
Plantilla
Coro a cuatro voces a cappella
Texto
Cuarto responsorio de los maitines de Navidad, en el segundo nocturno
Rúbrica del impreso
In Circumcisione Domini, el 1 de enero, fiesta que el calendario romano vigente celebra como solemnidad de Santa María Madre de Dios
El primer libro de un español en Roma
Victoria tenía unos veinticuatro años y vivía en Roma cuando publicó en Venecia su primer libro de motetes, dedicado al cardenal Otto Truchsess von Waldburg, obispo de Augsburgo. Reúne treinta y tres piezas ordenadas por número de voces, de cuatro a ocho.
Navidad o Circuncisión
El texto es un responsorio de los maitines de Navidad. Sin embargo, Victoria lo destinó en su libro a la fiesta de la Circuncisión, el 1 de enero. Adriano Giardina lo ha señalado: todas las fuentes litúrgicas asignan el texto a Navidad y Victoria lo reserva para la octava.
Una misa sobre el motete
Veinte años después, en 1592, Victoria publicó una misa entera construida sobre su propio motete, la Missa O magnum mysterium.
Ave Maria
Antonín Dvořák (1841–1904) · Op. 19b, B. 68 · 1877 · arreglo coral del director
Clave de escucha. Una melodía larga en fa mayor, escrita para una sola voz. Escúchela como lo que fue: una canción compuesta en dos días para la persona más cercana del compositor.
Composición
Castillo de Sychrov, 23–24 de julio de 1877
Original
Voz grave y órgano
Primera audición
Capilla del castillo de Sychrov, 26 de julio de 1877
Primera edición
Praga, Emanuel Starý, 1883
Texto
Ave Maria en latín litúrgico
Esta noche
Arreglo coral de Clemente Mata Ruiz
Un regalo
Dvořák la compuso en el castillo de Sychrov, donde visitaba a su amigo Alois Göbl, y se la dedicó a su esposa, Anna. Ella la cantó por primera vez el 26 de julio de 1877, día de su santo, en la capilla del castillo, con el compositor al órgano.
Lo que canta el coro
El original es para voz grave y órgano, y Dvořák no hizo ninguna versión coral. Lo que se escucha esta noche es un arreglo del director de este concierto: la melodía y la armonía son de Dvořák, y el reparto entre las voces del coro no.
Gabriel's Oboe
Ennio Morricone (1928–2020) · The Mission, 1986 · arreglo coral del director sobre el texto Angele Dei
Clave de escucha. Esta melodía nació sin palabras, para un oboe solo. Escúchela ahora con el texto de la oración al ángel custodio, la que pide a quien camina al lado que ilumine, guarde, rija y gobierne. Es el único momento de la noche en que el coro canta música escrita para un instrumento.
Origen
Banda sonora de The Mission (Roland Joffé, 1986), Palma de Oro de Cannes
Original
Oboe solista y orquesta, sin texto
Versión con letra difundida
Nella fantasia, con texto italiano de Chiara Ferraù, que no se canta esta noche
Texto cantado esta noche
Angele Dei, oración al ángel custodio, de autor no documentado; el arreglo la pone sobre una melodía que en origen no lleva texto
Esta noche
Arreglo coral de Clemente Mata Ruiz, a cappella
La escena
En The Mission, que ganó la Palma de Oro en Cannes en 1986, el jesuita Gabriel se adentra en la selva guaraní y, antes de decir una palabra, se sienta y toca el oboe. La escena confía a la música el primer contacto entre él y quienes lo escuchan.
Una melodía sin palabras
El tema se escribió para oboe solo, sin texto. Años después se le añadió una letra italiana de Chiara Ferraù, Nella fantasia, que es la que suele cantarse y que no se interpreta aquí. Conviene aclarar que tanto la música de Morricone como esa letra están protegidas por derechos de autor, y que el arreglo se interpreta con la autorización correspondiente.
El texto que canta el coro
El arreglo que se interpreta pone sobre la melodía el Angele Dei, la oración al ángel custodio: Angele Dei, qui custos es mei, me tibi commissum pietate superna, illumina, custodi, rege et guberna. La oración figura entre las oraciones comunes del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica. Su autor no consta: circula una atribución a Reinaldo de Canterbury, monje benedictino de hacia 1100, que se repite en literatura devocional pero no hemos hallado respaldo en la bibliografía crítica, de modo que el programa no la da por buena.
Por qué está aquí
La pieza ocupa en el programa el lugar del encuentro anterior al reconocimiento. En el relato de Lucas, alguien se acerca a dos hombres que van de camino y anda con ellos sin que sepan quién es. El texto del arreglo pide eso mismo a quien camina al lado: que ilumine, que guarde, que rija y que gobierne.
O bone Iesu
Marc'Antonio Ingegneri (h. 1535–1592) · Venecia, 1588 · cuatro voces · atribuido durante siglos a Palestrina
Clave de escucha. Una oración breve, casi siempre en bloque. La súplica miserere nobis llega enseguida, en la segunda frase; fíjese en cómo la música se ensancha al llegar a sanguine tuo pretiosissimo.
Atribución
Hoy se asigna habitualmente a Marc'Antonio Ingegneri, maestro de capilla de la catedral de Cremona; durante mucho tiempo corrió como obra de Palestrina
Contexto
Se transmite junto a los Responsoria hebdomadae sanctae de Ingegneri, publicados en Venecia por Ricciardo Amadino en 1588
Plantilla
Coro a cuatro voces a cappella
Estado de la cuestión
El catálogo crítico de Palestrina lo registra todavía entre las obras de autoría dudosa. La asignación a Ingegneri procede de la reatribución en bloque de los responsorios de 1588
Una atribución que se deshizo
Los veintisiete responsorios de Semana Santa de Ingegneri se cantaron como obra de Palestrina durante el siglo XIX y buena parte del XX, y entraron en la edición completa de Palestrina entre las piezas dudosas. Franz Xaver Haberl identificó el impreso veneciano de 1588 y publicó su estudio en 1898; Raffaele Casimiri volvió sobre el asunto y lo documentó en 1926.
Qué sabemos de este motete
El O bone Iesu a cuatro voces viajó con ese repertorio y hoy suele cantarse como obra de Ingegneri. Conviene decir hasta dónde llega la certeza: el catálogo crítico de Palestrina lo mantiene entre las obras de autoría dudosa, y no consta que figure en el impreso de 1588. Lo firme es que la atribución a Palestrina no se sostiene; lo que no está cerrado es a quién corresponde.
El maestro de Monteverdi
Ingegneri fue maestro de capilla de la catedral de Cremona y tuvo como alumno al joven Claudio Monteverdi, que en sus primeras publicaciones se presentaba como discípulo suyo.
Por qué importa
El caso ilustra cómo trabajó el siglo XIX con la polifonía antigua. Palestrina se había convertido en el modelo de la música de iglesia, y las ediciones de la época tendieron a agrupar bajo su nombre repertorio de estilo semejante. Deshacer esas atribuciones es tarea lenta, y esta todavía no está terminada.
Crucifixus
Antonio Lotti (1667–1740) · A ocho voces · de un Credo con orquesta
Clave de escucha. Las voces entran una a una, empezando por las graves, hasta formar ocho partes. Cada entrada choca con lo que ya suena y el choque se resuelve un instante después. Ese roce, que se forma y se resuelve una y otra vez, es el material del que está hecha la pieza entera.
Origen
Sección de un Credo en fa para cuatro voces, cuerda y bajo continuo
Fuente
Dresde, Sächsische Landesbibliothek – Staats- und Universitätsbibliothek, Mus.2159-D-5
Plantilla
Coro a ocho voces a cappella
Un fragmento de Credo
El Crucifixus se canta casi siempre como pieza suelta, aunque forma parte de un Credo con instrumentos. En este pasaje la cuerda calla y el coro se divide en ocho partes. La copia que se conserva en Dresde se data entre 1717 y hacia 1740.
Un veneciano
Lotti trabajó casi toda su vida en San Marcos de Venecia, donde fue cantor, organista y, desde 1736, maestro de capilla. Entre 1717 y 1719 estuvo en Dresde componiendo óperas para la corte de Sajonia.
El texto
Crucifixus etiam pro nobis sub Pontio Pilato, passus et sepultus est: el artículo del Credo que refiere la crucifixión, la pasión y la sepultura de Cristo. Lotti lo escribe en el estilo antiguo que la Venecia de su tiempo reservaba para el templo, con una escritura de retardos encadenados.
O vos omnes
Pau Casals (1876–1973) · Cuatro voces · h. 1932–1933 · repertorio de Montserrat
Clave de escucha. Un diálogo entre voces graves y agudas, en tono menor. El texto es el lamento de Jerusalén y Casals lo trata con una sobriedad casi áspera. Atienda a la palabra dolor.
Plantilla
Coro a cuatro voces a cappella
Texto
Lamentaciones 1,12
Uso litúrgico
Quinto responsorio del segundo nocturno de maitines del Sábado Santo
Fecha
Las fuentes discrepan: el Grup d'Estudis de Música Catalana la data en 1932 y la Gran Enciclopèdia Catalana en 1933
El violonchelista que escribía para coro
Casals compuso a lo largo de su vida un grupo de obras religiosas vinculadas a la abadía de Montserrat, y O vos omnes pertenece a ese repertorio. Su faceta de compositor ha quedado muy por detrás de la de intérprete en la bibliografía, que se ha ocupado sobre todo del violonchelista, del pedagogo y de la figura pública.
Vosotros, los que pasáis por el camino
O vos omnes qui transitis per viam, attendite et videte si est dolor sicut dolor meus. Es el lamento de Jerusalén destruida, que la liturgia pone en boca de Cristo el Sábado Santo. En este programa, el texto se dirige a los que van de camino hacia Emaús.
Mother of God, here I stand
John Tavener (1944–2013) · Londres, 2003–2004 · de The Veil of the Temple
Clave de escucha. Una oración a la Madre de Dios en la que quien reza no pide nada para sí y se la dedica entera a otra persona. Cuatro voces, aquí sin acompañamiento, en dinámica muy suave y con acordes largos que recuerdan al canto ortodoxo.
Origen
The Veil of the Temple, vigilia nocturna estrenada en la Temple Church de Londres en 2003
Himno independiente
Publicado por Chester Music con fecha de 2004, dedicado al coro de la Temple Church y a su director, Stephen Layton
Plantilla
Coro mixto a cuatro voces; la edición de Chester lleva acompañamiento de órgano, que esta noche no se utiliza
Carácter
Hushed, with infinite tenderness (negra ≈ 72), pp sempre
Texto
Paráfrasis inglesa de las dos primeras estrofas de «Oración» (Molitva), de Mijaíl Lérmontov, 1837; el traductor no consta en el registro del editor
El compositor
Sir John Tavener, inglés, convertido a la ortodoxia, murió en 2013. Se le confunde a menudo con John Taverner, músico de la época de los Tudor.
Una vigilia de toda una noche
El himno procede de The Veil of the Temple, una vigilia que el Temple Music Trust encargó a Tavener y que se estrenó de noche en la Temple Church de Londres en 2003, con el coro de la iglesia y los Holst Singers dirigidos por Stephen Layton. El himno se publicó después como pieza independiente.
Un poema de Lérmontov
El texto adapta al inglés las dos primeras estrofas de «Molitva», un poema de Mijaíl Lérmontov de 1837. Quien reza dice lo que no viene a pedir: ni salvarse en la batalla, ni dar gracias, ni el perdón de sus pecados, ni siquiera por las almas desoladas de la tierra. Reza por una sola persona, «ella», a la que entrega por entero a la Madre de Dios. El poema continúa después con imágenes que la paráfrasis inglesa deja fuera, y la música se queda en suspenso sobre la entrega. La letra inglesa tiene derechos de autor y no se reproduce aquí.
Pan divino, gracioso
Francisco Guerrero (1528–1599) · Venecia, 1589 · cuatro voces · en castellano
Clave de escucha. La música procede de una canción profana del propio Guerrero, Prado verde y florido. Con la misma música, el texto habla ahora de la Eucaristía. La música es la misma; lo que cambia es aquello de lo que habla.
Publicación
Canciones y villanescas espirituales, Venecia, Giacomo Vincenti, 1589
Plantilla
Cuatro voces a cappella
Texto
Anónimo; versión a lo divino de Prado verde y florido
A lo divino
Guerrero había escrito una canción profana, Prado verde y florido. En 1589 publicó la misma música con un texto nuevo, eucarístico. El procedimiento se llama contrafactum y fue frecuente en la España de la Contrarreforma. Rosanne King estudió en su tesis doctoral el conjunto de las Canciones y villanescas espirituales y su relación con el repertorio profano.
Un libro impreso en viaje
Guerrero era maestro de capilla de la catedral de Sevilla. En 1588 salió de Venecia en peregrinación a Tierra Santa y contó el viaje en su Viage de Hierusalem. Las Canciones y villanescas espirituales se imprimieron en Venecia en 1589.
El reconocimiento
En el relato de Emaús, los discípulos reconocen a Cristo al partir el pan. Este canto ocupa en el programa ese lugar.
Ubi caritas
Maurice Duruflé (1902–1986) · Op. 10 n.º 1 · sobre la melodía gregoriana
Clave de escucha. Empieza sin sopranos: la melodía gregoriana la presentan las voces graves, con un color oscuro, y las sopranos entran después, sobre las palabras congregavit nos in unum. El coro se completa justo cuando el texto habla de reunir.
Colección
Quatre motets sur des thèmes grégoriens, op. 10, n.º 1
Editor
París, Durand, 1960
Dedicatoria
Auguste Le Guennant, director del Institut grégorien de París
Texto
Antífona del lavatorio de los pies (Mandatum), Jueves Santo
Gregoriano con armonía
Duruflé fue organista y conoció el canto gregoriano desde niño. En los cuatro motetes del op. 10 toma las melodías de la tradición gregoriana y las armoniza sin alterar su ritmo libre, que anota con compases cambiantes. La colección está dedicada a Auguste Le Guennant, director del Institut grégorien de París.
Donde hay caridad
Ubi caritas et amor, Deus ibi est. Congregavit nos in unum Christi amor. La antífona acompañaba el lavatorio de los pies del Jueves Santo. En el misal vigente se canta en la presentación de las ofrendas de la misa de la Cena del Señor, y con otra lectura del primer verso, Ubi caritas est vera; Duruflé musica la forma antigua.
Locus iste
Anton Bruckner (1824–1896) · WAB 23 · 1869 · do mayor · cuatro voces
Clave de escucha. Tres frases de texto y apenas tres minutos. Casi todo avanza en bloque y en do mayor; la sección central se aparta hacia otras tonalidades y prescinde de los bajos, antes de que vuelva el material del comienzo.
Composición
Agosto de 1869
Ocasión
Escrito para la consagración de la capilla votiva de la nueva catedral de Linz, el 29 de septiembre de 1869
Estreno
En esa misma capilla un mes después, el 29 de octubre de 1869, bajo la dirección de Johann Baptist Burgstaller
Plantilla
Coro a cuatro voces a cappella
Texto
Gradual de la misa de dedicación de una iglesia
Para un edificio a medio hacer
El obispo Franz Joseph Rudigier encargó a Bruckner música para consagrar la capilla votiva, la primera parte terminada de la nueva catedral de Linz. La consagración se celebró el 29 de septiembre de 1869 y en ella se estrenó la Misa en mi menor. El Locus iste, compuesto en agosto, se escribió para esa misma celebración, pero no llegó a sonar aquel día: se estrenó un mes más tarde, el 29 de octubre, en la capilla ya consagrada.
Este lugar lo hizo Dios
Locus iste a Deo factus est, inaestimabile sacramentum, irreprehensibilis est. Es un texto no bíblico del común de la dedicación de una iglesia, que se canta también en su aniversario. Puede asociarse al despertar de Jacob en Betel, aunque el gradual no cite ese pasaje: la alusión corresponde a otro canto de la misma misa, el Terribilis est locus iste.
Aquí
En San Nicolás, levantado a partir de 1236, el gradual habla del sitio en el que está sonando.
Regina coeli
Gregor Aichinger (1564/65–1628) · Cuatro voces · fuente original sin establecer
Clave de escucha. Cada verso termina con un alleluia que salta de voz en voz. Es una de las dos piezas más breves de la noche, y la más rápida.
Autor
Gregor Aichinger, organista de los Fugger en Augsburgo
Plantilla
Coro a cuatro voces a cappella
Texto
Antífona mariana final de completas en tiempo pascual
Fuente
No se ha podido establecer la impresión original: la pieza no figura en las Cantiones ecclesiasticae de 1607 y la edición más antigua localizada es la de la Schola Cantorum, París, 1953
Un alemán formado en Italia
Aichinger nació en Ratisbona y trabajó casi toda su vida en Augsburgo como organista de la familia Fugger. Viajó a Italia y conoció la música veneciana de su tiempo, que llevó a Alemania. Sus Cantiones ecclesiasticae de 1607 están entre las primeras colecciones alemanas con bajo continuo.
Resucitó, como había dicho
Regina caeli, laetare, alleluia: quia quem meruisti portare, alleluia: resurrexit, sicut dixit, alleluia: ora pro nobis Deum, alleluia. Es la antífona mariana con que se cierran las completas desde la Vigilia pascual hasta Pentecostés, y la que sustituye al Angelus en ese tiempo. En Emaús, los once reciben a los dos caminantes con la misma noticia: surrexit Dominus vere.
Cantate Domino
Giuseppe Ottavio Pitoni (1657–1743) · Roma · cuatro voces
Clave de escucha. Un minuto escaso en compás ternario, con cambios de acento que desplazan el pulso y hacen que la música parezca bailar. Es la despedida del programa, sobre el mandato de cantar un cántico nuevo.
Autor
Giuseppe Ottavio Pitoni, maestro de la Cappella Giulia de San Pedro
Plantilla
Coro a cuatro voces a cappella
Texto
Salmo 149,1–2
Maestro de San Pedro
Nacido en Rieti, Pitoni pasó por puestos de maestro de capilla en Monterotondo y en Asís antes de desarrollar el resto de su carrera en iglesias de Roma; desde 1719 y hasta su muerte fue maestro de la Cappella Giulia de San Pedro. Tomó el estilo de Palestrina como piedra de toque, pero practicó también el estilo concertado y dejó abundante obra policoral.
Cómo llegó hasta nosotros
No se conocen el autógrafo ni la fecha de este motete. Su popularidad se debe en buena parte a Karl Proske y a Musica divina, la antología con la que el movimiento de reforma de la música de iglesia alemán quiso devolver al culto la polifonía romana. Noel O'Regan ha estudiado cómo esa difusión convirtió a Pitoni en uno de los autores más cantados por los coros.
Cantad un cántico nuevo
Cantate Domino canticum novum: laus eius in ecclesia sanctorum. Es el salmo 149. Después de Emaús, los discípulos vuelven a Jerusalén a contarlo; este salmo es lo que se canta al llegar.
Textos cantados
Se imprime el texto que canta el coro. Cuando la letra está protegida por derechos de autor no se reproduce: en su lugar se resume en castellano y se publica el texto de dominio público del que procede, con su traducción. Traducciones de Clemente Mata Ruiz.
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Abendlied
Bleib bei uns, denn es will Abend werden,Quédate con nosotros, porque se hace de noche,
und der Tag hat sich geneiget.y el día ya ha declinado.
Lc 24,29 en la versión alemana de Lutero, que escribe Bleibe bei uns; la partitura de Rheinberger canta la forma apocopada Bleib.
O nata lux de lumine
O nata lux de lumine, Iesu redemptor saeculi,Oh luz nacida de la luz, Jesús, redentor del mundo,
dignare clemens supplicum laudes precesque sumere.dígnate, compasivo, aceptar las alabanzas y las súplicas de quienes te ruegan.
Qui carne quondam contegi dignatus es pro perditis,Tú, que por los perdidos quisiste un día vestirte de carne,
nos membra confer effici tui beati corporis.haz que seamos miembros de tu cuerpo bienaventurado.
O magnum mysterium
O magnum mysterium, et admirabile sacramentum,Oh gran misterio y admirable sacramento:
ut animalia viderent Dominum natum, iacentem in praesepio.que los animales vieran al Señor recién nacido, acostado en un pesebre.
O beata Virgo, cuius viscera meruerunt portare Dominum Christum.Oh Virgen dichosa, cuyas entrañas merecieron llevar a Cristo, el Señor.
Alleluia.Aleluya.
Ave Maria
Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum,Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo,
benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, Iesus.bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus,Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,
nunc et in hora mortis nostrae. Amen.ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Texto latino de la oración, en la forma fijada tras el concilio de Trento.
Gabriel's Oboe · Angele Dei
Angele Dei, qui custos es mei,Ángel de Dios, que eres mi guardián,
me tibi commissum pietate superna,puesto que la bondad del cielo me ha encomendado a ti,
illumina, custodi, rege et guberna. Amen.ilumíname, guárdame, rígeme y gobiérname. Amén.
La melodía es instrumental en origen. El arreglo que se canta esta noche le pone el texto del Angele Dei. La letra italiana Nella fantasia, que suele oírse con esta música, tiene derechos de autor vigentes y no se interpreta aquí.
O bone Iesu
O bone Iesu, miserere nobis,Oh buen Jesús, ten piedad de nosotros,
quia tu creasti nos, tu redemisti nosporque tú nos creaste, tú nos redimiste
sanguine tuo pretiosissimo.con tu sangre preciosísima.
Crucifixus
Crucifixus etiam pro nobis sub Pontio Pilato,Fue crucificado también por nosotros, en tiempo de Poncio Pilato;
passus et sepultus est.padeció y fue sepultado.
O vos omnes
O vos omnes qui transitis per viam,Oh vosotros, todos los que pasáis por el camino,
attendite et videtemirad y ved
si est dolor sicut dolor meus.si hay dolor como mi dolor.
Lamentaciones 1,12. El responsorio de tinieblas lee si est dolor similis sicut dolor meus; se imprime la forma que canta la partitura.
Mother of God, here I stand
Lo que se canta. Quien reza está de pie ante el icono de la Madre de Dios, en su resplandor. Dice primero lo que no viene a pedir: no reza para salvarse en el campo de batalla, no da gracias ni pide perdón por los pecados de su alma, ni ruega por todas las almas que viven en la tierra entumecidas, sin alegría y desoladas. Reza solo por ella, una persona a la que entrega por entero a la Virgen. La música se detiene ahí, en suspenso.
Poema de origen: Lérmontov, «Molitva» (1837), dos primeras estrofas
Я, Матерь Божия, ныне с молитвоюYo, Madre de Dios, ahora en oración,
Пред твоим образом, ярким сиянием,ante tu icono, ante su vivo resplandor,
Не о спасении, не перед битвою,no pido la salvación, ni rezo antes de la batalla,
Не с благодарностью иль покаянием,no vengo a dar gracias ni a hacer penitencia,
Не за свою молю душу пустынную,no ruego por mi alma desierta,
За душу странника в свете безродного;alma de un caminante sin patria en este mundo;
Но я вручить хочу деву невиннуюsino que quiero confiar a una muchacha inocente
Теплой заступнице мира холодного.a la cálida intercesora de un mundo frío.
Se canta en inglés. Esa letra tiene derechos de autor y no se reproduce: arriba se resume en castellano y se publica el poema ruso del que procede, que es de dominio público. El texto inglés es una paráfrasis libre de estas dos estrofas, no una traducción: condensa los versos finales, extiende a todas las almas de la tierra lo que el ruso dice del alma propia y deja en «ella» a la «muchacha inocente» del verso séptimo. El traductor no consta en el registro del editor.
Pan divino, gracioso
Pan divino, gracioso, sacrosanto, manjar que da sustento al alma mía; dichoso fue aquel día, punto y hora que en tales dos especies Cristo mora; que si el alma está dura aquí se ablandará con tal dulzura.
Se canta la primera parte del texto. La pieza es un contrafactum: la misma música que Guerrero había puesto a la canción profana Prado verde y florido recibe aquí una letra eucarística.
Ubi caritas
Ubi caritas et amor, Deus ibi est.Donde hay caridad y amor, allí está Dios.
Congregavit nos in unum Christi amor.El amor de Cristo nos ha reunido.
Exsultemus, et in ipso iucundemur.Alegrémonos y gocémonos en él.
Timeamus, et amemus Deum vivum.Temamos y amemos al Dios vivo.
Et ex corde diligamus nos sincero.Y amémonos unos a otros con corazón sincero.
Ubi caritas et amor, Deus ibi est. Amen.Donde hay caridad y amor, allí está Dios. Amén.
Locus iste
Locus iste a Deo factus est,Este lugar lo ha hecho Dios,
inaestimabile sacramentum,misterio de valor incalculable;
irreprehensibilis est.no hay en él tacha alguna.
Regina coeli
Regina coeli, laetare, alleluia;Reina del cielo, alégrate, aleluya;
quia quem meruisti portare, alleluia,porque el que mereciste llevar en tu seno, aleluya,
resurrexit, sicut dixit, alleluia;ha resucitado, como dijo, aleluya;
ora pro nobis Deum, alleluia.ruega a Dios por nosotros, aleluya.
Cantate Domino
Cantate Domino canticum novum:Cantad al Señor un cántico nuevo;
laus eius in ecclesia sanctorum.que resuene su alabanza en la asamblea de los santos.
Laetetur Israel in eo qui fecit eum,Que se alegre Israel por su Creador,
et filii Sion exsultent in rege suo.que los hijos de Sión se gocen en su Rey.
Capa 3 · Estudio crítico
Capa académica. Las afirmaciones se apoyan en fuentes primarias, ediciones críticas y estudios publicados, citados en notas (versión impresa) y en la bibliografía final. Donde la documentación no alcanza, el texto lo dice.
I. Fuentes, atribuciones y versiones
Un programa de catorce obras repartidas a lo largo de cinco siglos obliga a examinar cada pieza por separado antes de mirar el conjunto. Varias no son exactamente lo que su título sugiere, y en dos de ellas la autoría no está cerrada. Este capítulo expone esos problemas, porque afectan a la interpretación y a lo que puede afirmarse en público de cada obra.
La atribución del O bone Iesu
Los veintisiete Responsoria hebdomadae sanctae a cuatro voces de Marc'Antonio Ingegneri, publicados en Venecia por Ricciardo Amadino en 1588, circularon como obra de Palestrina a lo largo del siglo XIX y buena parte del XX, y entraron en su edición completa entre las obras dudosas. Franz Xaver Haberl identificó el impreso original y publicó su estudio en el Kirchenmusikalisches Jahrbuch de 1898; Raffaele Casimiri documentó la cuestión en 1926.
El O bone Iesu a cuatro voces que se canta habitualmente viajó con ese repertorio y hoy se le atribuye a Ingegneri, pero conviene precisar sobre qué descansa esa atribución. No consta que el motete figure en el impreso de 1588: la asignación procede de la reatribución en bloque de los responsorios, y el catálogo crítico de Palestrina lo mantiene todavía entre las obras de autoría dudosa. Lo establecido es que no puede darse por obra de Palestrina; la autoría positiva sigue abierta, y el programa lo hace constar.
El caso ilustra cómo la imagen decimonónica de Palestrina como modelo de la música sacra atrajo hacia su nombre repertorio de otros compositores, y también lo lentamente que se deshacen esas atribuciones una vez instaladas en las ediciones de uso.
Dos compositores ingleses con nombres casi iguales
El himno mariano de este programa es de Sir John Tavener (1944–2013). John Taverner (h. 1490–1545) fue un compositor de la época de los Tudor. La confusión entre ambos es frecuente en programas y catálogos, y conviene advertirla: los dos son ingleses y escribieron música religiosa, pero entre ellos median cuatro siglos y medio.
Obras que no son motetes
Obra
Qué es en origen
Consecuencia
Lotti, Crucifixus
Sección de un Credo para cuatro voces, cuerda y continuo
Se canta separada de su contexto; en este pasaje la cuerda calla, lo que hace posible la ejecución a cappella
Dvořák, Ave Maria
Canción para voz grave y órgano, 1877
Se canta en arreglo coral de Clemente Mata Ruiz
Morricone, Gabriel's Oboe
Música instrumental de cine, 1986
Se canta en arreglo coral de Clemente Mata Ruiz, con el texto latino Angele Dei
Tavener, Mother of God
Himno de una vigilia nocturna, 2003
Publicado después como pieza independiente, con órgano; aquí se canta sin acompañamiento
Guerrero, Pan divino
Versión a lo divino de su canción Prado verde y florido
La música es anterior al texto que se canta
Victoria y la rúbrica de 1572
El texto de O magnum mysterium es el cuarto responsorio de los maitines de Navidad, en el segundo nocturno. En el impreso de 1572, sin embargo, Victoria lo asigna a la fiesta de la Circuncisión, y así lo conserva la edición de Pedrell de 1902. Adriano Giardina ha mostrado que ese libro está organizado como un ciclo litúrgico y que la asignación es deliberada. El motete se pensó, por tanto, para la octava de Navidad, el 1 de enero, y no para la noche del 24.
Lo que queda sin resolver
Varias obras del programa plantean dudas que no se han podido resolver con la documentación disponible, y se dejan aquí anotadas para quien quiera seguirlas.
No se ha localizado el impreso del que procede el Regina caeli a cuatro voces de Aichinger. La pieza no figura en las Cantiones ecclesiasticae de 1607, y la edición más antigua identificada es la de la Schola Cantorum de París, 1953.
La fecha de O vos omnes de Casals no es firme: el Grup d'Estudis de Música Catalana la sitúa en 1932 y la Gran Enciclopèdia Catalana en 1933.
No se ha podido documentar el paradero del autógrafo del Abendlied de Rheinberger, que este programa no atribuye por tanto a ninguna biblioteca.
Del Cantate Domino de Pitoni no se conocen autógrafo ni fecha, y su difusión moderna depende de ediciones del siglo XIX.
La copia del Credo de Lotti conservada en Dresde se data entre 1717 y hacia 1740, sin mayor precisión.
II. Cinco siglos de canto a cappella
El programa no sigue un orden cronológico. Ordenado por fechas, sin embargo, recorre cinco siglos de canto coral sin instrumentos en la Iglesia de Occidente, y ese recorrido explica por qué obras tan alejadas entre sí suenan emparentadas.
La polifonía del siglo XVI
Tallis (1575), Victoria (1572), Ingegneri (1588), Guerrero (1589) y Aichinger escriben en lugares muy distintos (la Inglaterra isabelina, Roma, Cremona, Sevilla, Augsburgo), pero comparten una técnica y un supuesto: la música de iglesia se canta sin instrumentos o con ellos doblando las voces, y su tarea es hacer comprensible y memorable el texto litúrgico. Dentro de esa unidad, las diferencias se oyen. En esta pieza Tallis escribe en bloque, con la claridad silábica del anthem inglés. Victoria alterna imitación y homofonía con un sentido dramático muy suyo. Guerrero parte de la canción española y la vuelve a lo divino.
El estilo antiguo como elección
Lotti y Pitoni escriben en pleno Barroco, cuando la música de iglesia ya usaba orquesta, solistas y bajo continuo. Sus obras a cappella responden a una elección consciente: en Venecia y en Roma se conservaba, para ciertos textos y lugares, el stile antico, la escritura polifónica heredada del siglo XVI, que se consideraba la más propia del templo. El Crucifixus de Lotti lo muestra bien: dentro de un Credo con cuerda y continuo, el compositor retira los instrumentos justo en el artículo de la crucifixión y la sepultura.
La restauración del siglo XIX
Rheinberger (1855) y Bruckner (1869) escriben cuando la música de iglesia alemana y austríaca miraba hacia la polifonía romana como modelo de pureza litúrgica. Ese clima explica también cómo nos han llegado dos obras de este programa: el Cantate Domino de Pitoni se difundió gracias a Musica divina, la antología de Karl Proske, y la atribución a Palestrina del repertorio de Ingegneri se consolidó en ese mismo clima. El Locus iste de Bruckner, diatónico y casi silábico, es una obra de esa sensibilidad escrita por un compositor que en la sinfonía era plenamente romántico.
El siglo XX
Casals, Duruflé y Tavener cierran el recorrido por caminos distintos. Casals escribe para Montserrat con una sobriedad cercana a la polifonía hispánica. Duruflé toma las melodías gregorianas y las armoniza respetando su ritmo. Tavener, convertido a la ortodoxia, busca en el canto bizantino y ruso un sonido de acordes sostenidos que queda fuera de la tradición occidental. Fuera de esa línea quedan dos piezas que no se escribieron para coro, el Ave Maria de Dvořák y la melodía de Morricone, que entran en el programa por el lugar que ocupan en el relato de Emaús y se cantan en arreglos del director.
III. Análisis y cuestiones de interpretación
Tres maneras de poner música a un texto
El programa permite comparar tres tratamientos del texto sagrado. El primero es la homofonía declamada: Tallis, Rheinberger, Bruckner y el motete atribuido a Ingegneri cantan el texto en bloque, todas las voces con la misma sílaba a la vez, de modo que se entiende cada palabra. El segundo es la polifonía imitativa, en la que las voces entran escalonadas con el mismo motivo: aparece en Victoria y, llevada al extremo, en el Crucifixus de Lotti. El tercero es la melodía gregoriana armonizada de Duruflé, en la que el ritmo lo marca el canto llano y no el compás.
Rheinberger, Abendlied
Seis voces, fa mayor, declamación casi silábica. El movimiento armónico hacia la penumbra en los primeros compases traduce la imagen del texto. La dificultad no está en las notas sino en el equilibrio de seis partes que cantan casi siempre juntas y en mantener la afinación en las inflexiones hacia el modo menor.
Victoria, O magnum mysterium
El motete está en modo de re transportado a sol, con un bemol en la armadura. Victoria alterna la imitación inicial con bloques homofónicos y reserva para O beata Virgo un momento de recogimiento en valores largos. El Alleluia final pasa a compás ternario antes de cerrar. En menos de cinco minutos hay tres estados de ánimo bien diferenciados.
Lotti, Crucifixus
Las voces entran una a una desde el bajo hasta completar ocho partes. Cada entrada crea un retardo disonante con las voces que ya sonaban, que se resuelve cuando llega la siguiente. El resultado es una cadena de tensiones que no se relaja hasta el final. La técnica era ya antigua en tiempos de Lotti; su uso en este artículo del Credo, dentro de una obra con instrumentos que aquí callan, es una decisión expresiva.
Duruflé, Ubi caritas
La obra empieza sin sopranos: contraltos, tenores y bajos presentan la antífona con un color oscuro. Las sopranos entran después, precisamente sobre las palabras congregavit nos in unum, de modo que el coro se completa cuando el texto habla de reunir.
Bruckner, Locus iste
Do mayor, cuatro voces, forma ternaria con una sección central de armonía más inestable. La obra está escrita para sonar estable y clara, y su dificultad es la afinación de los acordes puros en un tempo lento.
Decisiones de interpretación
Cuestión
Decisión
Fundamento
Continuidad
Sin aplausos entre obras
El programa es un único recorrido
Afinación
Referencia al comienzo de cada bloque
Catorce obras a cappella en tonalidades distintas exigen controlar la deriva
Vibrato
Contenido en el repertorio anterior a 1700
La claridad de los retardos depende de ello
Lenguas
Latín con pronunciación italiana eclesiástica; alemán, inglés y castellano con su pronunciación propia
Uso habitual en el repertorio litúrgico
Crucifixus
Ocho partes reales
Versión a ocho voces del Credo de Dresde
San Nicolás de la Villa tiene tres naves sin crucero. La central se cubre con una armadura de madera con tirantes de forja, y las laterales con bóvedas de arista. Una cubierta de madera suele reverberar menos que una bóveda de piedra, lo que ayuda a entender el texto y deja al descubierto cualquier desafinación. No hay mediciones acústicas del templo; la colocación del coro y los tempi se deciden en el ensayo.
IV. Lectura teológica
El programa está construido sobre un solo pasaje del Evangelio: el camino de Emaús (Lc 24,13–35). Dos discípulos salen de Jerusalén al atardecer del día de Pascua, un desconocido se les une, les explica las Escrituras, se sienta a la mesa con ellos y, al partir el pan, lo reconocen. Entonces desaparece, y ellos vuelven de noche a Jerusalén para contar lo que han visto.
Un relato de reconocimiento
En Emaús lo decisivo es el reconocimiento: la aparición por sí sola no basta. Lucas dice que los ojos de los discípulos «estaban retenidos para que no lo conocieran». Todo el relato trata de cómo se llega a ver lo que se tenía delante. Varias obras del programa comparten ese asunto. En O magnum mysterium, los que ven al Señor recién nacido son los animales del establo. El Locus iste invita a recordar el despertar de Jacob en Betel, «el Señor estaba en este lugar y yo no lo sabía», aunque esas palabras pertenezcan a otro canto de la misa de dedicación. En los tres casos, la presencia de Dios se reconoce después de haber estado allí.
Las Escrituras explicadas desde el principio
Lucas cuenta que el desconocido, «comenzando por Moisés y por todos los profetas», les explicó lo que decían de él las Escrituras. El programa hace algo parecido con el año litúrgico: la luz, la Navidad, María, la Pasión en tres obras seguidas (O bone Iesu, Crucifixus, O vos omnes), la Eucaristía, el Jueves Santo y la Pascua.
El camino
El responsorio que Casals pone en música, O vos omnes qui transitis per viam, es en origen el lamento de Jerusalén destruida en el libro de las Lamentaciones, y la liturgia lo pone en boca de Cristo el Sábado Santo. En este programa adquiere un sentido literal: los discípulos de Emaús son los que pasan por el camino sin entender el dolor que han visto.
La intercesión
El poema de Lérmontov que canta Tavener es una oración singular. Quien reza dice lo que no viene a pedir y reza por una sola persona, a la que entrega por entero a la Madre de Dios. Es la intercesión en su forma más desnuda: el que ora se retira y deja en manos de María a quien quiere. La versión de Tavener termina antes que el poema, en la entrega, y la música se queda en suspenso. En el programa ocupa el lugar de la última súplica antes del reconocimiento.
Al partir el pan
Cognoverunt eum in fractione panis: lo reconocieron al partir el pan. El canto de Guerrero responde a ese versículo. Que sea una canción profana vuelta a lo divino añade un sentido que la teología reconoce: lo cotidiano, el pan de cada mesa, se convierte en lugar de la presencia sin dejar de ser lo que era. La música que describía un prado pasa a hablar del sacramento sin que haga falta reescribirla.
La vuelta a la comunidad
Los discípulos no se quedan en Emaús. Vuelven esa misma noche a Jerusalén y encuentran a los once, que les reciben con la noticia: surrexit Dominus vere. El final del programa sigue ese movimiento. Duruflé canta a la comunidad reunida por el amor de Cristo; Bruckner, el lugar consagrado; Aichinger, con la antífona pascual, la resurrección «como había dicho»; y Pitoni cierra con el salmo 149, el cántico nuevo.
La belleza como camino
Hans Urs von Balthasar sostuvo que la belleza es una vía de conocimiento teológico y no un adorno de la verdad. Un programa de música sacra a cappella es un buen lugar para comprobarlo: sin instrumentos ni escena, catorce obras de cinco siglos cuentan una historia de reconocimiento. Emaús termina cuando los discípulos comprenden lo que les ardía por dentro en el camino. El concierto quiere provocar, a su escala, algo parecido.
Accesibilidad
Qué va a pasar
El concierto dura unos 45 minutos, sin descanso. Las luces de la nave permanecen encendidas a media intensidad. No hay efectos sonoros ni cambios bruscos de iluminación.
Canta solo un coro, sin orquesta. Son catorce piezas cortas, casi todas de entre dos y cinco minutos, una detrás de otra.
Es música tranquila de principio a fin. No hay momentos de volumen muy fuerte. El más intenso es el Crucifixus, la séptima pieza, en el que el coro se divide en ocho partes.
Hay una zona de baja estimulación reservada; el personal de sala puede acompañarle hasta ella y enseñarle la salida más cercana. Se aplaude solo al final, cuando el director se gire hacia el público. Puede salir en cualquier momento.
El concierto en lectura fácil
Esta noche escucharás un coro.
Un coro es un grupo de personas que cantan juntas. Esta noche cantan sin instrumentos. Solo se oyen las voces.
El concierto dura menos de una hora. No hay descanso.
Vas a oír 14 canciones cortas. Cada una dura pocos minutos. Se cantan una detrás de otra.
Hay canciones muy antiguas y canciones modernas. La más antigua tiene más de 450 años. La más nueva tiene poco más de 20 años.
Casi todas se cantan en latín. El latín es una lengua antigua que se usa en la Iglesia. Una canción se canta en alemán, otra en inglés y otra en español.
Una de las canciones usa la música de una película. El coro le canta encima una oración antigua.
El concierto se llama Mane nobiscum. Quiere decir: quédate con nosotros.
Es una frase de la Biblia. Dos amigos de Jesús iban por un camino. Un hombre que no conocían andaba con ellos. Por la noche lo invitaron a cenar. Cuando partió el pan, se dieron cuenta de que era Jesús.
Las canciones cuentan esa historia.
La gente escucha en silencio. Se aplaude solo al final, cuando el director se gira hacia el público.
La música es tranquila. No hay ruidos fuertes.
Si te agobias, puedes salir. No pasa nada.
Hay un sitio tranquilo para descansar. Pregunta a una persona de la sala.
Audiodescripción del espacio
Escuchar la audiodescripción
Texto de la pista de audio, para quien prefiera leerlo.
0:00Está usted en la parroquia de San Nicolás de la Villa, en el centro de Córdoba. Es una iglesia medieval, fundada después de que el rey Fernando III conquistara la ciudad en 1236.
0:11El templo tiene tres naves, es decir, tres espacios largos y paralelos, separados por arcos. Usted está en una de ellas. Sobre la nave central hay un techo de madera, con vigas de hierro que lo atraviesan de lado a lado.
0:25Al fondo, frente a usted, está la cabecera, con el altar mayor. Delante se ha colocado el coro.
0:32Esta noche no hay orquesta. Verá solo cantantes, de pie, en varias filas, vestidos de negro y con las partituras en carpetas oscuras. Las voces agudas se sitúan a la izquierda según usted mira, y las graves a la derecha.
0:46El director se sitúa delante del coro, de espaldas a usted. Cuando levante las manos, empezará la música.
0:53Durante el concierto la luz será tenue y estable. No habrá cambios de iluminación ni efectos.
0:59Oirá catorce piezas cortas seguidas. La primera empieza con un acorde luminoso que enseguida se oscurece: es una canción alemana sobre la caída de la tarde.
1:09Hacia la mitad oirá una pieza en la que las voces entran una a una, desde las más graves, hasta que suenan ocho líneas a la vez con choques que se resuelven poco a poco. Es el Crucifixus de Lotti.
1:21Poco después oirá la única canción en español, con aire de danza pastoral. Es el Pan divino de Guerrero, y llega en el momento del relato en que los discípulos reconocen a Jesús al partir el pan.
1:32Si necesita salir durante el concierto, la salida está a sus espaldas, por donde ha entrado. Puede hacerlo en cualquier momento y el personal de sala le acompañará.
1:42El concierto termina con una pieza muy breve y alegre, en la que el coro canta en latín «cantad al Señor un cántico nuevo». Cuando el director baje las manos y se gire, podrá aplaudir.
Declaración de accesibilidad
Este programa se ha preparado siguiendo las pautas WCAG 2.2, nivel AA, y la norma UNE-EN 301 549.
En este concierto se ofrece: navegación accesible con lector de pantalla y teclado, audiodescripción del espacio, versión en lectura fácil, textos cantados con traducción en alto contraste y tipografía ampliable, guía de anticipación y zona de baja estimulación.
El programa irá creciendo concierto a concierto, y cada novedad se anunciará cuando esté disponible y probada.
Fuentes y bibliografía
Chicago Manual of Style, 17.ª edición, sistema de notas y bibliografía. Solo se citan fuentes primarias, ediciones críticas, obras de referencia académicas, publicaciones oficiales y estudios publicados.
Fuentes primarias y ediciones
Aichinger, Gregor. Cantiones ecclesiasticae. Editado por William E. Hettrick. Recent Researches in the Music of the Baroque Era 13. Madison, WI: A-R Editions, 1972.
Bruckner, Anton. Kleine Kirchenmusikwerke. Editado por Hans Bauernfeind y Leopold Nowak. Sämtliche Werke 21. Viena: Musikwissenschaftlicher Verlag, 1984.
Guerrero, Francisco. Canciones y villanescas espirituales. Venecia: Giacomo Vincenti, 1589.
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Rheinberger, Josef Gabriel. Drei geistliche Gesänge, op. 69. Berlín: N. Simrock, 1873.
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Tallis, Thomas, y William Byrd. Cantiones sacrae 1575. Editado por John Milsom. Early English Church Music 56. Londres: Stainer & Bell, 2014.
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