Esto nobis praegustatum

Sé para nosotros anticipo en el trance de la muerte (Ave verum corpus)

Orquesta y Coro de la Catedral de Córdoba
Director: Clemente Mata Ruiz
Iglesia de la Trinidad (parroquia de San Juan y Todos los Santos), Córdoba
Sábado 14 de noviembre de 2026, 21:00 h
Ciclo de Conciertos de Otoño

Cómo leer este programa. Está escrito en tres capas. Puede quedarse en la primera o seguir hasta la última.

Capa 1 · Lo esencial. Una clave de escucha y una ficha por obra. Se lee en un par de minutos, antes de que empiece la música.

Capa 2 · Saber más. La historia de cada obra, contada para cualquier oyente. Se abre con el botón «Saber más».

Capa 3 · Estudio crítico. Fuentes, contexto, análisis formal y lectura teológica, con bibliografía verificable. Pensada para leer con calma, después del concierto.

Silencie el móvil y baje el brillo de la pantalla. Este programa no caduca: puede seguir leyéndolo cuando quiera.

Programa

IAve verum corpus, KV 618
Wolfgang Amadeus Mozart
IILaudate Dominum, de las Vesperae solennes de confessore, KV 339
Wolfgang Amadeus Mozart
IIIRequiem en re menor, KV 626 (completado por Franz Xaver Süssmayr)
Wolfgang Amadeus Mozart

Una hora de música, sin descanso. Se ruega no aplaudir entre los números del Requiem.

Intérpretes y plantilla

Cristina Avilés, soprano; María José Cantos, contralto; Francisco Márquez, tenor; Esteban Serrano, bajo. Coro mixto. Las tres obras piden plantillas distintas. El Ave verum corpus: coro, cuerda y órgano. El Laudate Dominum: soprano solista, coro, fagot, cuerda y órgano. El Requiem: dos cornos di bassetto, dos fagotes, dos trompetas, tres trombones, timbales, cuerda y órgano; esta noche las partes de corno di bassetto las tocan clarinetes.

En el Requiem faltan las flautas, los oboes y las trompas, es decir, justo los instrumentos que dan brillo a una orquesta clásica. El color queda en manos de las maderas graves y los fagotes, con los trombones doblando las voces del coro, y la orquesta suena oscura desde el primer compás.

El corno di bassetto es un clarinete de tubo más largo, con sonido más grave y velado y con notas que el clarinete corriente no alcanza. Hoy es un instrumento poco frecuente y sus partes suelen confiarse a clarinetes, como ocurre en este concierto. La sustitución aclara algo el color y obliga a resolver los pasajes que bajan por debajo del registro del clarinete; se explica en el estudio crítico.

Nota del director

El título de esta noche es el último verso del Ave verum corpus: esto nobis praegustatum in mortis examine, «sé para nosotros anticipo en el trance de la muerte». Praegustare significa probar de antemano. El himno lo dice de la eucaristía: lo que se recibe ahora anuncia lo que todavía no ha llegado.

Entre la obra más antigua del programa y la más reciente hay once años. Mozart tenía veinticuatro cuando escribió el Laudate Dominum y treinta y cinco cuando dejó el Requiem a medias.

En 1780, en Salzburgo, escribir música de iglesia formaba parte de su trabajo. El arzobispo Colloredo pagaba y quería brevedad, y Mozart cumplía. En unas vísperas escritas por obligación colocó el Laudate Dominum: una soprano sola, un bajo que avanza sin alterarse y una melodía larga. El coro entra al final, casi en voz baja.

En junio de 1791 escribió cuarenta y seis compases para el coro de la parroquia de Baden, un pueblo de aguas termales cerca de Viena, donde su mujer pasaba una temporada. El Ave verum corpus estaba destinado a la fiesta del Corpus, que caía pocos días después. Es una obra de tres minutos para un coro de aficionados, y no hay en ella un solo pasaje fuerte.

Ese verano llegó el encargo de una misa de difuntos. Conviene contarlo sin leyendas: no hubo mensajero vestido de negro ni presentimiento de muerte. Hubo un conde aficionado a la música que quería presentar como propia una obra ajena, un buen adelanto y un compositor que necesitaba el dinero. Mozart murió antes de terminarla.

Hemos ordenado el programa de la luz a la sombra. El Ave verum está en re mayor y el Requiem en re menor: la misma nota de base, vista de dos maneras. Interpretamos la versión que Franz Xaver Süssmayr terminó en 1792.

Conviene saber dónde está la frontera, porque no está donde suele decirse. El autógrafo del Lacrimosa se interrumpe en el compás octavo, de modo que lo que se oye a partir del noveno ya no es música escrita por Mozart. Pero eso no convierte en ajeno todo lo que viene después: en el Offertorium vuelven las voces y el bajo que él dejó escritos, y la obra pasa por completo a otra mano solo a partir del Sanctus. En el estudio crítico está detallado número por número.

Las obras

Ave verum corpus

Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791) · KV 618 · Baden, junio de 1791 · re mayor · 46 compases

Clave de escucha. Fíjese en lo poco que Mozart subraya. Cuando el texto dice immolatum in cruce, «inmolado en la cruz», la armonía se oscurece durante un instante y la música sigue adelante sin levantar el volumen. La indicación sotto voce encabeza la partitura.

ComposiciónBaden bei Wien; el autógrafo lleva fecha de 17 de junio de 1791 y el catálogo de Mozart, de 18 de junio
DestinatarioAnton Stoll, director del coro parroquial de Baden
PlantillaCoro a cuatro voces, cuerda y órgano
TextoSecuencia eucarística del siglo XIV, in honorem SS. Sacramenti; Mozart deja fuera la invocación final O Iesu dulcis, O Iesu pie, O Iesu fili Mariae

Laudate Dominum

Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791) · KV 339 n.º 5 · Salzburgo, 1780 · fa mayor

Clave de escucha. La soprano canta una melodía larga sobre un bajo que avanza sin alterarse. El coro no entra hasta la doxología final, y lo hace en voz baja, por debajo de la solista.

ObraQuinto salmo de las Vesperae solennes de confessore, KV 339
ComposiciónSalzburgo, 1780
PlantillaSoprano solista, coro a cuatro voces, dos violines, bajo (violonchelo, contrabajo y fagot) y órgano, sin violas; los trombones doblan las voces graves en la doxología
TextoSalmo 116 de la Vulgata, 117 en la numeración masorética, y doxología Gloria Patri

Requiem en re menor

Wolfgang Amadeus Mozart (1756–1791) · KV 626 · Viena, 1791, inacabado · completado por Franz Xaver Süssmayr en 1792

Clave de escucha. Esta orquesta no tiene flautas, oboes ni trompas. Sí tiene dos trompetas, timbales y tres trombones, de modo que el brillo aparece solo cuando Mozart lo quiere, en el Tuba mirum o en el Rex tremendae; el resto del tiempo el color lo llevan las maderas graves y los fagotes. En el Lacrimosa, el autógrafo de Mozart llega hasta el compás octavo.

EncargoConde Franz von Walsegg, a través de un intermediario, verano de 1791
AutógrafoViena, Österreichische Nationalbibliothek, Cod. 17.561: el fragmento de Mozart y la partitura de entrega de Süssmayr. El folio de esbozos con la fuga del Amen está en la Staatsbibliothek zu Berlin
TerminaciónFranz Xaver Süssmayr, a finales de febrero de 1792
EstructuraIntroitus · Kyrie · Sequentia (Dies irae, Tuba mirum, Rex tremendae, Recordare, Confutatis, Lacrimosa) · Offertorium (Domine Iesu, Hostias) · Sanctus · Benedictus · Agnus Dei · Communio (Lux aeterna). Mozart no puso música al gradual ni al tracto de la misa de difuntos

Textos cantados

Se imprime el texto que se canta, que no siempre coincide con el litúrgico: Mozart corta el final del Ave verum y no musica el gradual ni el tracto de la misa de difuntos. Traducciones de Clemente Mata Ruiz.

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Ave verum corpus

Ave verum corpus, natum de Maria Virgine,Salve, cuerpo verdadero, nacido de María Virgen,
vere passum, immolatum in cruce pro homine,que padeciste de verdad, inmolado en la cruz por el hombre;
cuius latus perforatum unda fluxit et sanguine:de tu costado traspasado brotaron agua y sangre:
esto nobis praegustatum in mortis examine.sé para nosotros anticipo en el trance de la muerte.

Mozart termina aquí. La secuencia continúa en los devocionarios con la invocación O Iesu dulcis, O Iesu pie, O Iesu fili Mariae, que no se canta. También canta unda fluxit et sanguine, donde otras versiones del texto leen cum sanguine.

Laudate Dominum (salmo 116 de la Vulgata)

Laudate Dominum, omnes gentes;Alabad al Señor, todas las naciones;
laudate eum, omnes populi.alabadlo, todos los pueblos.
Quoniam confirmata est super nos misericordia eius,Porque es firme su misericordia con nosotros
et veritas Domini manet in aeternum.y la fidelidad del Señor dura por siempre.
Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto,Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen.como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Requiem

Introitus

Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis. Te decet hymnus, Deus, in Sion, et tibi reddetur votum in Ierusalem. Exaudi orationem meam, ad te omnis caro veniet. Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis.Dales, Señor, el descanso eterno, y que brille para ellos la luz perpetua. A ti, oh Dios, se te debe el himno en Sión, y a ti se te cumplirán los votos en Jerusalén. Escucha mi oración: a ti vendrá toda carne. Dales, Señor, el descanso eterno, y que brille para ellos la luz perpetua.

Kyrie

Kyrie eleison. Christe eleison. Kyrie eleison.Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.

Dies irae

Dies irae, dies illa solvet saeclum in favilla, teste David cum Sibylla. Quantus tremor est futurus, quando iudex est venturus, cuncta stricte discussurus.Día de ira aquel día, en que el mundo se deshará en cenizas, como anunciaron David y la Sibila. Cuánto temblor habrá cuando venga el juez a examinarlo todo con rigor.

Tuba mirum

Tuba mirum spargens sonum per sepulcra regionum, coget omnes ante thronum. Mors stupebit et natura, cum resurget creatura, iudicanti responsura. Liber scriptus proferetur, in quo totum continetur, unde mundus iudicetur. Iudex ergo cum sedebit, quidquid latet apparebit, nil inultum remanebit. Quid sum miser tunc dicturus? Quem patronum rogaturus, cum vix iustus sit securus?La trompeta, con su sonido prodigioso, resonará por los sepulcros de toda la tierra y reunirá a todos ante el trono. La muerte y la naturaleza quedarán atónitas cuando las criaturas resuciten para responder ante el juez. Se abrirá el libro escrito en el que todo está contenido y por el que el mundo será juzgado. Cuando el juez se siente, saldrá a la luz lo oculto y nada quedará sin castigo. ¿Qué diré yo entonces, desgraciado? ¿A qué defensor acudiré, si apenas el justo estará seguro?

Rex tremendae

Rex tremendae maiestatis, qui salvandos salvas gratis, salva me, fons pietatis.Rey de temible majestad, que salvas gratuitamente a los que han de salvarse, sálvame, fuente de piedad.

Recordare

Recordare, Iesu pie, quod sum causa tuae viae: ne me perdas illa die. Quaerens me sedisti lassus, redemisti crucem passus: tantus labor non sit cassus. Iuste iudex ultionis, donum fac remissionis ante diem rationis. Ingemisco tamquam reus, culpa rubet vultus meus: supplicanti parce, Deus. Qui Mariam absolvisti, et latronem exaudisti, mihi quoque spem dedisti. Preces meae non sunt dignae, sed tu bonus fac benigne, ne perenni cremer igne. Inter oves locum praesta, et ab haedis me sequestra, statuens in parte dextra.Acuérdate, Jesús piadoso, de que soy la causa de tu camino: no me pierdas en aquel día. Buscándome te sentaste cansado; me redimiste sufriendo la cruz: que tanto esfuerzo no sea en vano. Juez justo del castigo, concédeme el perdón antes del día de la cuenta. Gimo como un reo, la culpa enrojece mi rostro: perdona, oh Dios, al que te suplica. Tú, que absolviste a María y escuchaste al ladrón, también a mí me has dado esperanza. Mis súplicas no son dignas, pero tú, que eres bueno, haz con bondad que no arda en el fuego eterno. Dame un lugar entre las ovejas, apártame de los cabritos y ponme a tu derecha.

Confutatis

Confutatis maledictis, flammis acribus addictis, voca me cum benedictis. Oro supplex et acclinis, cor contritum quasi cinis: gere curam mei finis.Confundidos los malditos y entregados a las llamas ardientes, llámame con los benditos. Te lo pido suplicante y de rodillas, con el corazón hecho ceniza: cuida de mi final.

Lacrimosa

Lacrimosa dies illa, qua resurget ex favilla iudicandus homo reus. Huic ergo parce, Deus. Pie Iesu Domine, dona eis requiem. Amen.Día de lágrimas aquel, en que resurgirá de las cenizas el hombre culpable para ser juzgado. Perdónalo, pues, oh Dios. Piadoso Señor Jesús, dales el descanso. Amén.

Domine Iesu

Domine Iesu Christe, Rex gloriae, libera animas omnium fidelium defunctorum de poenis inferni et de profundo lacu. Libera eas de ore leonis, ne absorbeat eas tartarus, ne cadant in obscurum; sed signifer sanctus Michael repraesentet eas in lucem sanctam, quam olim Abrahae promisisti et semini eius.Señor Jesucristo, Rey de la gloria, libra las almas de todos los fieles difuntos de las penas del infierno y del lago profundo. Líbralas de la boca del león; que no las trague el abismo ni caigan en las tinieblas; que san Miguel, el abanderado, las lleve a la luz santa que prometiste a Abrahán y a su descendencia.

Hostias

Hostias et preces tibi, Domine, laudis offerimus. Tu suscipe pro animabus illis, quarum hodie memoriam facimus. Fac eas, Domine, de morte transire ad vitam, quam olim Abrahae promisisti et semini eius.Te ofrecemos, Señor, sacrificios y oraciones de alabanza. Recíbelos por las almas de quienes hoy hacemos memoria. Haz, Señor, que pasen de la muerte a la vida que prometiste a Abrahán y a su descendencia.

Sanctus

Sanctus, Sanctus, Sanctus Dominus Deus Sabaoth. Pleni sunt caeli et terra gloria tua. Hosanna in excelsis.Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios de los ejércitos. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en las alturas.

Benedictus

Benedictus qui venit in nomine Domini. Hosanna in excelsis.Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en las alturas.

Agnus Dei

Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona eis requiem. Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona eis requiem. Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona eis requiem sempiternam.Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, dales el descanso. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, dales el descanso. Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, dales el descanso eterno.

Communio

Lux aeterna luceat eis, Domine, cum sanctis tuis in aeternum, quia pius es. Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis, cum sanctis tuis in aeternum, quia pius es.Que brille para ellos la luz eterna, Señor, con tus santos para siempre, porque eres compasivo. Dales, Señor, el descanso eterno, y que brille para ellos la luz perpetua, con tus santos para siempre, porque eres compasivo.

Capa 3 · Estudio crítico

Capa académica. Las afirmaciones se apoyan en fuentes primarias, ediciones críticas y estudios publicados, citados en notas (versión impresa) y en la bibliografía final. Donde la documentación no alcanza, el texto lo dice.

I. Fuentes y terminación del Requiem

Pocas obras del repertorio clásico plantean un problema de transmisión como el del Requiem KV 626: la versión que se canta habitualmente contiene números enteros que Mozart no escribió y una orquestación que, salvo en el Introitus, es de otras manos. Este capítulo describe el estado del autógrafo, reconstruye cómo se terminó la obra y resume el debate actual, para justificar la versión que se interpreta.

Lo que dejó Mozart

La fuente principal es el autógrafo de la Österreichische Nationalbibliothek de Viena. Su estado no es homogéneo, y esa desigualdad es el centro del problema.

SecciónEstado en el autógrafo
IntroitusCompleto y orquestado por Mozart
KyrieVoces y bajo de Mozart; los doblajes instrumentales los añadieron otras manos
Sequentia (Dies irae a Confutatis)Voces completas, bajo cifrado e indicaciones instrumentales sueltas
LacrimosaOcho compases de Mozart; Eybler añadió dos más en el autógrafo y se detuvo
Offertorium (Domine Iesu, Hostias)Voces y bajo completos, con indicaciones instrumentales
Sanctus, Benedictus, Agnus DeiNada de mano de Mozart. Süssmayr declaró en 1800 haberlos compuesto enteramente él, y esa afirmación se discute
Communio (Lux aeterna)Süssmayr, sobre la música del Introitus y de la fuga del Kyrie de Mozart, repetida con el nuevo texto

A ese material se suma un esbozo conservado en Berlín con el comienzo de una fuga sobre la palabra Amen en re menor, que probablemente debía cerrar la secuencia después del Lacrimosa. Wolfgang Plath lo identificó y lo estudió, y de él se sigue que Mozart proyectaba un Amen fugado que Süssmayr no llegó a escribir.

El problema Süssmayr

En una carta a Breitkopf & Härtel de 1800, Süssmayr afirmó que el Sanctus, el Benedictus y el Agnus Dei eran enteramente suyos. La crítica ha discutido esa afirmación desde varios ángulos. Nadie ha visto los papeles sueltos que, según Constanze, recibió Süssmayr. Christoph Wolff sostiene que la dependencia de materiales de Mozart fue mayor de lo que admitía la desconfianza del siglo XIX. En esa misma carta Süssmayr explicó que repitió la fuga del Kyrie en el Communio por indicación del propio Mozart, solución litúrgicamente correcta y eficaz, aunque el testimonio sea tardío e interesado. Y los errores de conducción de voces de algunos pasajes son comprobables. Simon P. Keefe ha defendido en cambio la coherencia de las decisiones de orquestación de Süssmayr y propone tratarlas como criterio propio y no como simple error.

Las terminaciones modernas

AutorCriterio
Franz Xaver Süssmayr (1792)La terminación histórica, difundida desde el siglo XVIII. Es la que se interpreta en este concierto
Franz BeyerRetoca la orquestación de Süssmayr sin cambiar su sustancia
Richard MaunderSuprime lo que considera ajeno a Mozart, entre ello el Sanctus y el Benedictus, y completa la fuga del Amen
Duncan DruceReelaboración amplia, con mayor libertad compositiva
Robert D. LevinMantiene la arquitectura de Süssmayr, corrige su técnica y añade la fuga del Amen

El debate llegó a su punto más vivo en 2008, cuando el Journal of the American Musicological Society publicó el artículo de Keefe y, meses después, un coloquio con Levin, Maunder, Druce, David Black y Wolff. Ese intercambio es todavía la mejor introducción al problema. Keefe lo desarrolló después en un libro dedicado a la recepción y la terminación de la obra.

Por qué la versión de Süssmayr

Este concierto usa la versión de Süssmayr. Técnicamente no es la mejor, pero hay razones de peso para elegirla. Es la única versión conocida por quienes trataron a Mozart y la que se cantó en 1793 ante su viuda. Dos siglos de historia de la obra son la historia de esta versión. Y ninguna terminación moderna nos acerca a un Requiem «de Mozart»: todas son hipótesis, y preferimos una hipótesis histórica declarada a una contemporánea presentada como restauración.

II. Contexto: Salzburgo, 1780; Viena, 1791

La música sacra como obligación

Las Vesperae solennes de confessore se escribieron dentro de un empleo. Mozart era organista de la corte y de la catedral de Salzburgo, y componer música litúrgica formaba parte de sus obligaciones. El arzobispo Colloredo, ilustrado y reformista, pedía brevedad, texto comprensible y contención. La carta al padre Martini de 1776, redactada por Leopold en nombre de su hijo, describe los límites de duración impuestos a la misa en Salzburgo. El Laudate Dominum nace bajo esas condiciones y las convierte en un principio de estilo.

Viena, 1791: el año del regreso

La imagen romántica de un Mozart moribundo y olvidado no se sostiene. 1791 es un año de trabajo intenso: La clemenza di Tito, La flauta mágica, el Concierto para clarinete, el Ave verum y el Requiem. Dos hechos enmarcan su vuelta a la música religiosa: el nombramiento como ayudante de Hofmann en San Esteban y el final de las reformas litúrgicas de José II, muerto en 1790, que habían reducido durante una década la música con orquesta en las iglesias de Viena. David Black ha estudiado con detalle la relación de Mozart con la música sacra en esos años.

El Ave verum y el Requiem son, por tanto, obras de un compositor que vuelve a un campo profesional que se estaba reabriendo, y leerlos como testamento espiritual es una construcción posterior. La corrección importa, porque la lectura testamentaria ha condicionado durante dos siglos la interpretación del Requiem, con tempi muy lentos y una solemnidad de duelo que la partitura no pide.

El regreso al contrapunto

El estilo del Requiem mira al Barroco. Desde 1782, en el círculo del barón van Swieten, Mozart estudió a Bach y a Händel, y en 1789 reorquestó El Mesías. Esa experiencia se oye en la doble fuga del Kyrie, en la fuga Quam olim Abrahae del ofertorio y en el Te decet hymnus del Introitus, que usa el tonus peregrinus del canto llano. Wolff ha señalado también la relación con el Requiem en do menor que Michael Haydn escribió en Salzburgo en 1771, al que Mozart, con quince años, probablemente asistió.

III. Análisis formal y cuestiones de interpretación

Ave verum corpus

Forma binaria con introducción y coda instrumentales; cuarenta y seis compases, re mayor, Adagio. La cuerda presenta el registro y el color en dos compases, y el coro entra en homofonía y no la abandona. La mayor tensión llega en cuius latus perforatum, resuelta con una modulación y retardos. Un descenso cromático en esto nobis praegustatum devuelve la música a la tónica y la cuerda cierra sola. Lauri Suurpää ha analizado la obra como un recorrido tonal dirigido hacia ese final, que traduce musicalmente la idea de anticipo del texto.

La indicación sotto voce encabeza la partitura. Buena parte de los matices que circulan en las ediciones de uso son añadidos editoriales, de modo que conviene trabajar sobre una edición crítica y decidir de forma consciente qué dinámica se aplica. La obra no tiene un clímax escrito, y ponerlo es una decisión del director.

Laudate Dominum

Fa mayor, 6/8, Andante ma un poco sostenuto. Ritornello orquestal, solo de soprano sobre los dos versículos, entrada del coro en el Gloria Patri, Amen conjunto y vuelta del ritornello. El bajo avanza por grados conjuntos con un patrón casi invariable. La frase de la soprano evita la cuadratura regular y se alarga por extensión de la cadencia, lo que da la impresión de una melodía sin costuras. La entrada del coro, única articulación fuerte de la pieza, llega piano y sin preparación.

Requiem: plan tonal

NúmeroTonalidadNúmeroTonalidad
Introitusre menorDomine Iesusol menor
Kyriere menorHostiasmi bemol mayor
Dies iraere menorSanctusre mayor
Tuba mirumsi bemol mayorBenedictussi bemol mayor
Rex tremendaesol menorAgnus Deire menor
Recordarefa mayorCommuniore menor
Confutatisla menor
Lacrimosare menor

La obra empieza y termina en re menor, y el Sanctus en re mayor es el único punto de luz plena, situado donde lo pide el rito. Ese diseño se ha aducido como argumento de que Süssmayr contó con indicaciones de Mozart sobre el final.

El punto de ruptura: Lacrimosa, compás 9

El autógrafo se interrumpe tras ocho compases del Lacrimosa. Mozart había escrito la línea vocal, el bajo y el gesto ascendente de la cuerda en 12/8. Los dos compases siguientes son de puño de Eybler, que ahí se detuvo; el resto del número, hasta el Amen final, lo escribió Süssmayr en la partitura de entrega. De ahí se siguen dos consecuencias. La primera es el Amen que falta: el esbozo de Berlín muestra que Mozart pensaba en una fuga, y Süssmayr lo resolvió con dos acordes. La segunda es interpretativa: el compás nueve puede disimularse o dejarse oír. Este concierto no lo subraya, pero tampoco lo suaviza.

Criterios de interpretación

CuestiónDecisiónFundamento
TempiVivos, en la línea de la interpretación históricamente informadaLa escritura contrapuntística pide claridad; los tempi muy lentos de la tradición romántica son ajenos al texto
Tamaño del coroReducido, con las voces de cada parte audiblesLa masa coral oculta el contrapunto
Cornos di bassettoSus partes las tocan clarinetesEl corno di bassetto es hoy poco frecuente. La sustitución aclara el color y obliga a resolver los pasajes que bajan del registro del clarinete: se transportan a la octava superior o se reparten con el fagot, según el pasaje
TrombonesDoblando a las voces, salvo el solo del Tuba mirumPráctica austríaca de la época
ÓrganoRealización sobria del bajo cifradoEl cifrado del autógrafo es escueto

La iglesia de la Trinidad, terminada en 1710, tiene nave única con crucero apenas esbozado y cabecera plana. La nave se cubre con bóveda de cañón con lunetos y el crucero con una cúpula sobre pechinas. Esas superficies alargan el sonido y favorecen la masa en perjuicio de la articulación. Por eso conviene articular más corto y tomar algo más despacio los tempi de las fugas (Kyrie y Quam olim Abrahae). Se decide en el ensayo.

IV. Lectura teológica

El programa reúne tres géneros litúrgicos (motete eucarístico, salmo de vísperas y misa de difuntos). Cada uno pide al oyente una actitud distinta ante el texto.

Ave verum corpus: la presencia

El texto recorre la historia de la salvación en cuatro versos: nacimiento de María Virgen, pasión, costado abierto y viático. Lo decisivo es el adjetivo verum: el himno afirma la presencia real de Cristo en la eucaristía. Mozart responde con una música sin retórica. Hans Urs von Balthasar habló de la percepción de la forma: la belleza como modo en que lo divino se hace visible.

Y queda el verbo del título. Praegustatum: probado de antemano. La eucaristía como anticipo de la muerte y de lo que viene después. Esa palabra une el motete con el Requiem que cierra la noche.

Laudate Dominum: la alabanza de todos los pueblos

El salmo 116 de la Vulgata es el más breve del salterio y también uno de los más universales: llama a todas las naciones a alabar. Pablo lo cita en Romanos 15,11 para hablar de la inclusión de los paganos. La doxología que añade Mozart convierte el salmo en oración trinitaria, como en todo el oficio divino. Y el coro se une a la solista precisamente en la doxología.

Requiem: escatología y súplica

La misa de difuntos combina tres registros: la petición de descanso, el temor del juicio y la confianza en la misericordia. La tensión entre los dos últimos es el centro teológico de la obra. El Dies irae, atribuido a Tomás de Celano, procede de la escatología medieval más severa. El Recordare apela en cambio a la lógica de la redención: quaerens me sedisti lassus, «buscándome te sentaste cansado». Mozart dedica a la misericordia el número más extenso y elaborado de la secuencia, un cuarteto de solistas sin coro.

El Te decet hymnus del Introitus se canta sobre el tonus peregrinus. En el comienzo de su última obra, Mozart da voz literalmente a la tradición del canto llano de la Iglesia.

El final

El Communio repite la música del Introitus y del Kyrie. Litúrgicamente es correcto, porque el rito de difuntos es circular. Teológicamente dice algo más: el descanso eterno que se pide al principio se canta al final con la misma música. No sabemos si esa decisión fue de Mozart o de Süssmayr, pero es la más acertada de toda la terminación.

El arco de la noche

El orden de las obras sigue un criterio litúrgico, y el cronológico queda en segundo plano: primero la presencia eucarística, después la alabanza y al final la súplica por los difuntos. El praegustatum del Ave verum anticipa el trance de la muerte, y el Requiem lo afronta. La noche empieza y termina sobre la misma nota. Joseph Ratzinger escribió que la música litúrgica debe ordenarse a la palabra y no imponerse a ella. Los cuarenta y seis compases del Ave verum son un buen ejemplo de esa contención.

Accesibilidad

Qué va a pasar

El concierto dura una hora, sin descanso. Las luces de la nave permanecen encendidas a media intensidad. No hay efectos sonoros ni cambios bruscos de iluminación.

El orden es: una pieza muy corta, de tres minutos; una pieza de cinco minutos con una cantante solista; y una obra larga, de unos cincuenta minutos, dividida en catorce partes sin pausa.

Los momentos de más volumen son el comienzo del Dies irae y el Rex tremendae, dentro de la obra larga. Quien lo necesite puede usar protectores auditivos o pedir al personal de sala que le acompañe a la zona de baja estimulación.

Se aplaude solo al final, cuando el director baje los brazos y se gire hacia el público. Puede salir en cualquier momento.

El concierto en lectura fácil

Esta noche escucharás música de Mozart.

Mozart fue un músico muy importante. Nació en Salzburgo, una ciudad que hoy es de Austria, en el año 1756. Murió en el año 1791, con 35 años.

Tocan una orquesta y un coro. Una orquesta es un grupo de músicos con instrumentos. Un coro es un grupo de personas que cantan juntas.

El concierto dura una hora. No hay descanso.

Primera pieza: Ave verum corpus. Dura 3 minutos. Es muy tranquila. El coro canta bajito todo el rato. Habla del cuerpo de Jesús.

Segunda pieza: Laudate Dominum. Dura 5 minutos. Canta una mujer sola. Después el coro canta con ella. Habla de alabar a Dios.

Tercera pieza: Requiem. Dura 50 minutos. Un requiem es una música para recordar a las personas que han muerto. A veces suena fuerte y a veces muy suave.

Un señor rico le pidió a Mozart esta música. Mozart empezó a escribirla, pero se puso enfermo y murió antes de terminarla.

Otro músico, Süssmayr, terminó la música. Por eso esta obra tiene dos autores.

Esta noche cantan cuatro solistas: Cristina Avilés, María José Cantos, Francisco Márquez y Esteban Serrano.

La gente escucha en silencio. Se aplaude solo al final.

Si te agobias, puedes salir. No pasa nada.

Hay un sitio tranquilo para descansar. Pregunta a una persona de la sala.

Audiodescripción del espacio

Escuchar la audiodescripción

Texto de la pista de audio, para quien prefiera leerlo.

0:00Está usted en la iglesia de la Trinidad, en Córdoba, hoy parroquia de San Juan y Todos los Santos. Se terminó de construir a comienzos del siglo XVIII.

0:09La iglesia tiene una sola nave, larga y alta, cubierta por una bóveda de piedra de medio cañón en la que se abren unos huecos curvos, los lunetos, por donde entra la luz. Al fondo, antes del altar, la nave se ensancha un poco en un crucero poco marcado, y sobre él el techo se eleva en una cúpula. El sonido rebota en toda esa piedra: notará que las voces tardan en apagarse.

0:32Al fondo está el presbiterio, con el retablo mayor: una gran estructura de madera dorada, de columnas retorcidas en espiral, contratada en 1724 y poblada de esculturas de santos. Delante se ha montado la agrupación.

0:47En primera fila, la cuerda: violines a su izquierda, violas en el centro, violonchelos y contrabajos a la derecha. Están sentados en semicírculo.

0:57Detrás de la cuerda, en el centro, los vientos. Verá dos clarinetes, tubos negros y rectos con llaves plateadas, y a su lado dos fagotes, más largos y de madera clara.

1:08A la derecha, los tres trombones y las dos trompetas. Detrás, los timbales: dos grandes calderos de cobre.

1:15Al fondo, de pie, el coro, vestido de negro. Delante del coro, cuatro sillas para los solistas: la soprano, la contralto, el tenor y el bajo. Cerca de la cuerda está el órgano.

1:28El director se sitúa en el centro, de espaldas a usted. Cuando levante los brazos, empezará la música.

1:35Podrá reconocer algunos momentos por el sonido. Cuando entren los trombones y los timbales con golpes secos, empieza el Dies irae. Cuando oiga un trombón solo que dialoga con la voz grave del bajo solista, es el Tuba mirum.

1:49Hacia la mitad del Requiem oirá un pasaje en el que la cuerda hace un gesto que sube, como un sollozo, y entra el coro muy suave. Es el Lacrimosa, y es el número en el que se interrumpe lo que Mozart alcanzó a escribir; lo termina otra mano.

2:03El concierto termina cuando el coro y la orquesta se apagan sobre un acorde largo. El director bajará los brazos y esperará unos segundos antes de girarse. Entonces podrá aplaudir.

Declaración de accesibilidad

Este programa se ha preparado siguiendo las pautas WCAG 2.2, nivel AA, y la norma UNE-EN 301 549.

En este concierto se ofrece: navegación accesible con lector de pantalla y teclado, audiodescripción del espacio, versión en lectura fácil, textos cantados con traducción en alto contraste y tipografía ampliable, guía de anticipación y zona de baja estimulación.

El programa irá creciendo concierto a concierto, y cada novedad se anunciará cuando esté disponible y probada.

Fuentes y bibliografía

Chicago Manual of Style, 17.ª edición, sistema de notas y bibliografía. Solo se citan fuentes primarias, ediciones críticas, obras de referencia académicas, publicaciones oficiales y estudios publicados.

Fuentes primarias y documentos

Bauer, Wilhelm A., y Otto Erich Deutsch, eds. Mozart: Briefe und Aufzeichnungen. 7 vols. Kassel: Bärenreiter, 1962–1975.

Deutsch, Otto Erich. Mozart: Die Dokumente seines Lebens. Kassel: Bärenreiter, 1961.

Edge, Dexter, y David Black, eds. Mozart: New Documents. 2015–. https://www.mozartdocuments.org.

Mozart, Wolfgang Amadeus. Requiem, KV 626. Partitura autógrafa. Viena, Österreichische Nationalbibliothek.

Ediciones

Mozart, Wolfgang Amadeus. Kleinere Kirchenwerke. Editado por Hellmut Federhofer. Neue Mozart-Ausgabe I/3. Kassel: Bärenreiter, 1963.

Internationale Stiftung Mozarteum. Digital Mozart Edition. https://dme.mozarteum.at.

Estudios sobre el Requiem

Black, David Ian. «Mozart and the Practice of Sacred Music, 1781–91». Tesis doctoral, Harvard University, 2007.

Keefe, Simon P. «“Die Ochsen am Berge”: Franz Xaver Süssmayr and the Orchestration of Mozart's Requiem, K. 626». Journal of the American Musicological Society 61, n.º 1 (2008): 1–65. https://doi.org/10.1525/jams.2008.61.1.1.

———. Mozart's Requiem: Reception, Work, Completion. Cambridge: Cambridge University Press, 2012. https://doi.org/10.1017/CBO9781139027021.

Levin, Robert D., Richard Maunder, Duncan Druce, David Black, Christoph Wolff y Simon P. Keefe. «Finishing Mozart's Requiem». Journal of the American Musicological Society 61, n.º 3 (2008): 583–608.

Plath, Wolfgang. «Über Skizzen zu Mozarts Requiem». En Bericht über den Internationalen Musikwissenschaftlichen Kongress Kassel 1962. Kassel: Bärenreiter, 1963.

Wolff, Christoph. Mozart's Requiem: Historical and Analytical Studies, Documents, Score. Traducido por Mary Whittall. Berkeley: University of California Press, 1994.

Otros estudios

Suurpää, Lauri. «A Foretaste of Heaven: Musical Teleology in Mozart's Ave verum corpus, K618». Eighteenth-Century Music 21, n.º 1 (2024): 11–31. https://doi.org/10.1017/S1478570623000258.

Teología y lugar

Balthasar, Hans Urs von. Gloria: Una estética teológica. Vol. 1, La percepción de la forma. Madrid: Encuentro, 1985.

Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. «Iglesia de la Trinidad en Córdoba». Guía Digital del Patrimonio Cultural de Andalucía. https://guiadigital.iaph.es.

Ratzinger, Joseph. El espíritu de la liturgia: Una introducción. Madrid: Cristiandad, 2001.